COMPLEJO RESPIRATORIO BOVINO (CRB)

El Complejo Respiratorio es una de las principales enfermedades que afecta la producción pecuaria, ocasionando grandes pérdidas económicas, en la ganadería bovina, donde es conocido como Complejo Respiratorio Bovino o por sus siglas CRB.

En el CRB, confluyen además de los microorganismos que la producen, los factores de manejo y factores ambientales a los que está expuesto el animal. Este Complejo se puede desencadenar a partir de infecciones virales respiratorias o condiciones estresantes, que generen inmunosupresión.

La flora bacteriana de las vías respiratorias superiores, en condiciones normales no ocasiona problemas, pero con un sistema inmunológico débil, estos microorganismos se comportan como oportunistas y desarrollan una infección en el pulmón

BIOFILM

Se denomina biofilm al tipo de crecimiento que presenta una población bacteriana adherida a una superficie (tejidos pulmonares), que se caracteriza por uniones irreversibles entre las bacterias y el sustrato, revestidas por una matriz de sustancias poliméricas extracelular (exopolisacarido), la cual les confiere protección y resistencia ante una variedad de antibióticos y ante los factores inmunológicos del huésped (anticuerpos, fagocitos, etc.).

Los cuatro principales agentes bacterianos causales del Complejo Respiratorio Bovino (CRB) (Pasteurella multocida, Mannheimia haemolytica, Histophilus somni, Micoplasma bovis) son capaces de crecer en biofilm, generando infecciones que pueden volverse crónicas, en especial el Micoplasma bovis.

Entre los agentes etiológicos bacterianos del CRB, el Micoplasma es el que posee menor sensibilidad antibiótica por no poseer pared celular. Esto lo convierte en un microorganismo de difícil control terapéutico.

Tradicionalmente se ha asumido que Micoplasma bovis, tiene un papel predisponente en la aparición del CRB.

Puede favorecer la infección del pulmón por otras bacterias, especialmente por Mannheimia haemolytica, debido a su comportamiento inmunosupresor. La enfermedad por micoplasma es de difícil diagnóstico por su carácter típicamente subclínico y generalmente se identifica en estadíos muy avanzados.

En la última década se ha reconocido un mayor papel de este microorganismo, como patógeno en la producción bovina y se considera una causa emergente de enfermedad respiratoria y mortalidad en los terneros.

Trabajos recientes han confirmado que antibióticos como las penincilinas, cefalosporinas y algunos macrólidos (Eritromicina, Gamitromicina, Tilmicosina, Tildipirosina, Danofloxacína, Espectinomicina) son ineficaces contra Micoplasma bovis, (Soehnlen y Col., 2010, Espada y col., 2012, DeHaas y col., 2006) y ratifican la eficacia constante y sostenida de Kuramicina BRONCOPULMONAR contra este agente etiológico.

FISIOPATOLOGÍA DEL CRB

PREDISPOSICIÓN DEL BOVINO AL CRB

El bovino es una de las especies más susceptibles a las infecciones respiratorias.

El bovino es una de las especies más susceptibles a las infecciones respiratorias, por causas anatómicas y fisiológicas. Comparado con el equino, la capacidad respiratoria del pulmón bovino es más baja. Es similar a la del equino en un 30 %, por ello la necesidad de consumo de oxigeno es 250 % veces mayor. El bovino es uno de los animales con mayor frecuencia respiratoria, en descanso puede ser de hasta 30 respiraciones por minuto.
Entre otras particularidades el pulmón bovino posee ciertas desventajas anatómicas como: un alto grado de segmentación, poca ventilación lateral y gran cantidad de tejido conectivo. Esto genera una predisposición a la hipoxia y dificulta la resolución de procesos infecciosos agudos, sin la aplicación de tratamiento.
Una vez que el pulmón está infectado, la inflamación y las toxinas bacterianas ponen al límite el funcionamiento del sistema respiratorio. Como resultado se obtienen los signos clínicos que del CRB, dificultad respiratoria, fiebre, tos, pérdida del apetito y decaimiento.

“El CRB anula o limita el desarrollo productivo de los bovinos.”

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